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La Familia en la Educación Evolutiva

 "Un núcleo de luz.. ingresando en el universo...
mágica oportunidad de recrear la experiencia divina de ser DIOSES.. creadores, gestores de vida...
Unión de seres humanos que sellan una gran alianza de vida,
 llena de enseñanza y aprendizajes dispuestos para ser compartidos...
Una Experiencia en la cual el
AMOR la ENTREGA y la MANIFESTACIÓN
sostienen la vida que nutre a cada integrante de la FAMILIA....

 

Ser padre y madre es un gran regalo...

 

Una oportunidad de brindarse desde el amor a la contención de la vida del hijo o hija... En el cual cada integrante de la familia descubre la magia del lugar que ocupa, en el que cada lugar es sostenido y a la vez sostiene a los demás. Así cada uno encuentra su espacio de pertenencia en la totalidad, desde la cual se van creando relaciones de armonía y vínculos de paz.

Una familia es un gran ser... en el que cada parte está representada a la vez en la totalidad; si logramos SENTIR esta conciencia, entonces comprendemos que la dificultad por la cual transita uno de los integrantes, sea hijo (a), la madre o el padre, está finalmente mostrando algo que desde el núcleo completo es preciso conectar y profundizar. Como así mismo cuando una parte da un paso de realización en cualquier aspecto de su experiencia, la familia completa crece con ese paso. Cada experiencia es siempre una oportunidad de crecimiento y expresión de alegría y amor... expresión de vida.

 

La familia es la base de la educación, la fuente de la cual se nutre y prospera la evolución de la sociedad. Desde esta conciencia es que reconocemos que es la familia la que realiza la transformación concreta, desde el aplicar los cambios de conciencia en la experiencia cotidiana que realiza. Pues en la familia la educación trasciende a unas horas, o una forma, la educación es permanente, en variadas actividades y entornos, se da desde el vínculo, el ejemplo, la vida misma.

 

Ciertamente siempre hemos escuchado de nuestros mayores, “si quieres que tu hijo o hija haga algo, primero hazlo en tu”. Esto es lo que en la educación evolutiva llamamos “ser un ejemplo vivo en acción”.
Y siempre somos un ejemplo, mas no siempre somos conscientes de que TIPO DE EJEMPLO somos. Ante los niños o niñas, los adultos son una referencia, y cada vez que queremos aportar a la educación de los niños o niñas, necesitamos asumir esa misma conciencia educativa en nosotros mismos.

 

Tenemos conciencia de que todos los adultos somos referentes educativos para los niños o niñas, especialmente los padres, madres y los formadores. La educación de los niños/as es algo que estamos haciendo permanentemente en cada acto que realizamos, es por ello que consideramos de vital importancia que todos los implicados trabajemos juntos.

Desde el núcleo que conformamos los educadores, padres y madres de la educación evolutiva, trabajamos profundamente en nuestro proceso interno para rectificar en nosotros el  patrón educativo que cada uno sostiene.

 

 El patrón educativo es una forma de comportamiento, como un hábito, desde el cual se establecen los vínculos con las demás personas que sostenemos un proceso formativo. Su origen es por un lado el condicionamiento social, genético, ancestral, cultural, político,  que va modelando el comportamiento, y por otro lado la reacción interna - inconsciente del ser ante las dificultades de la experiencia. La suma de ambas líneas (lo propio del entorno mas lo interno que trae el ser),  genera un nuevo "producto": el patrón educativo: un molde desde el cual de forma inconsciente estableces las relaciones vinculadas a lo educativo.
En el caso de las familias, este patrón que sostienes como madre o padre, comienza a impregnar la relación con tu hijo o hija, condicionándoles en el vínculo que se establece.
Puedo tener la tendencia a imponer, a reprimir, a dejar ser, a desconectarme, a sobreproteger, o cualquier forma que ella se muestre, cada una de estas tendencias nos van limitando en el proceso creativo de profundizar en el vinculo, pues se mantiene como a la "periferia" de la relación. Y estamos hablando de una de las relaciones mas profundas y decisivas en un ser humano como lo es la relación con nuestros hijos o hijas.

 

A ser padre o madre se aprende, como todo en la vida, a través de la experiencia misma.... Por lo tanto no es nuevo, que necesitemos algo de ayuda para poder limpiar esta relación, y no quiere decir que lo estemos haciendo "mal"... o "bien".. simplemente que es posible, muy posible, que el vinculo que estás estableciendo con tu hijo/a, no resulte ser un auténtico vínculo... entendiendo por autenticidad a la expresión directa de tu ser, sin la carga propia de la experiencia vivida... Permitirnos transformar este gran condicionamiento, no solo es un enorme bien y quizá el mas grande regalo  y muestra de amor a nuestros hijos e hijas, (puesto que implica que puedan ser guiados desde el corazón, lo cual les produce un despliegue de su potencial de forma espontánea y creativa), además es para nosotros una gran liberación de lastres y cargas de nuestros antepasados, eligiendo realizar la función de ser padre o madre desde la manifestación de nuestro SER INTERNO, sin juicios, desde la inocencia y pureza del amor que se expresa.

 

Necesitamos limpiarnos,
para poder mas fácilmente relacionarnos 
y disfrutar de esa manera de la
GOZOSA EXPERIENCIA DE SER PADRES.

  

Cada vez más, el ritmo de vida que imprime la ciudad nos aleja del ritmo natural del sol, de las estaciones, de la conexión con la naturaleza, y también, de sentirnos educadores de nuestros hijos, relegando esta función a la escuela. Es así como en muchos casos se da una falta de coherencia entre lo que los niños están recibiendo en la escuela y lo que reciben en sus casas, descuidando ambos, docentes y padres o madres la comunicación y la complementariedad para una educación saludable, dando al niño/a, una educación integradora, en lugar de la polaridad que muchos niños/as están viviendo actualmente.

 

Es generalmente en la casa que los niños acceden a ver programas televisivos, películas, internet..., que los impregnan a través del poder de la imagen, de mensajes que en muchos casos van en contra de la vida, produciendo cada vez mayor desconexión de si mismos, dificultándoles reconocer los dones que portan, quedando vulnerables y fácilmente manipulables. Es así como casi sin darnos cuenta  soltamos la educación de nuestros hijos/as. Nos ocupamos de que no les falte alimento, la mejor ropa, juguetes, computadora, celular, y todas las cosa materiales que desde la desconexión hemos creído imprescindibles, olvidándonos de lo más hermoso, disfrutar de la función de ser padre y madre, igual que un tiempo atrás  disfrutamos de ser hijo o hija.

 

Si nos trasladamos en el tiempo y nos vemos como niños/as, podemos conectarnos y darnos cuenta de lo que realmente fue importante para nosotros, tanto de lo que recibimos, como de lo que carecimos y anhelamos de nuestro papá y mamá, de que lo más importante para nosotros era sentirlos presentes y sentirnos mirados.

 

El niño/a sabe que existe gracias sus padres y que de ellos depende su sostenimiento en la vida, por ello es fiel a sus progenitores absorbiendo todo de ellos,  asegurándose así el derecho de pertenencia a la familia. Esto es algo que actúa en un nivel inconsciente y siempre por el profundo amor que los hijos/as tienen por su padre y madre.
Esto luego va repercutiendo en nuestras relaciones y construcciones de vínculos en nuestra vida, la cual la vamos armando desde el compensar los vacíos sentidos, o el reaccionar (lo que no implica que estoy accionando desde la conciencia, si no mas bien desde un impulso inconsciente del ser) y todo ello va limitando la voluntad y el propósito que sentimos en nuestro interior como un pulsar que activa el proceso creativo en la evolución de nuestra vida.

 

Por todo ello desde la conciencia de la educación evolutiva hacemos un llamado a las madres y padres, para que juntos eduquemos a los niños/as del nuevo tiempo, recuperando los valores de nuestros ancestros, que sentían la conexión con la tierra, la gran madre que nos acoge, nos nutre, respetándola y cuidándola. Aquellos hombres y mujeres sabias que observaban profundamente a cada niño/a descubriendo los dones en cada uno, acompañándolos y viéndolos en la totalidad del ser, entregándoles miradas de reconocimiento que nutrían la confianza en si mismos, pudiendo así desarrollarse libremente, experimentar la complementariedad entre los diferentes aportes de los demás niños/as, pudiendo así, fácilmente y de forma natural, evolucionar desde el permitirse Ser, sintiéndose valiosos y parte única y complementaria de todas las piezas que conforman la Unidad.

 

 Sugerencias de ejercicios:


Nota: Ten agua cerca, para ir tomando (agua sola).  Si te surge una emoción, obsérvala y siéntela, ve que sucede con ella, y sigue adelante. No reprimas, permite que salga lo que pueda estar estancado. 

 * Busca un lugar cómodo y tranquilo, donde sepas que no serás interrumpido/a y comienza a respirar, a darte cuenta como ingresa el aire por la nariz, como sale. Respiras normal, pero dándote cuenta de como sucede la respiración.
Luego de que SIENTAS que estás tranquilo/a, mira tu infancia como si fuera una película; con imágenes, escenas, pero va transcurriendo y observa a tu papá o referente paterno (o figura masculina si la hubo), su actitud, la forma de comportamiento que tenía contigo, como le veías... SIN JUZGAR, simplemente verle, y observar. Luego lo mismo con tu madre o figura materna.

Una vez que hayas observado a ambos, te ves ahora a ti mismo, como madre o padre y obsérvate. Sin juzgar, simplemente observas.

Luego ves en esa pantalla una luz dorada que invade todas las imágenes y respiras esa luz poco a poco permitiendo que ingrese en ti, y llenándote todo/a hasta mas allá de ti mismo/a.  Llenando la habitación o el espacio en el que te encuentras.

Al término; dialoga con tu mente: 

Acepta que tu experiencia ha sido así por que tu la necesitabas así, sin culpables ni culpadores, mas bien llena de oportunidades de transformación para cuando decidieras transformarla. Y siempre estás a tiempo!!!

Si quieres transformar e iniciar un camino de conciencia en cuanto al patrón educativo, puedes comenzar por darte cuenta que de forma inconsciente tienes la "necesidad" de repetir la experiencia de tus padres, sea cual sea.  Solo cuando aceptes que en ti habita esa necesidad, puedes aceptar entonces que la puedes transformar y soltar.
Comienza a darte cuenta de los hábitos que has adquirido y cuanto estas repitiendo, y empieza a aceptar que esos hábitos puedes cambiarlos.
cada día, cada instante con tu hijo/a, es una hermosa oportunidad de transformar los hábitos.

 
   * Mira a los ojos a tu hijo/a, y háblale un rato expresando lo que sientes desde tu corazón, sin pensar que le vas a decir... permítete conectar con tu corazón, luego con el de tu hijo/a a través de la mirada y SOSTENIENDO la mirada, deja expresar TU SENTIR.... Será un hermoso regalo para ambos/as.

   * Obsérvate antes de decirle algo a "corregir" a tu hijo/a, si es por tu necesidad o por la conexión de él. Muchas veces corregimos a nuestros hijos por nuestra necesidad, que nos precisamente la necesidad de ellos.


   * Si está tu hijo/a, con alguna dificultad,  permítete mirar en tu interior, cuanto de esa dificultad tienes tu también, cuanto de ello está expresado en ti, pero de otra forma. Que te quiere decir tu hijo/a, a través de su actitud?... Permítete preguntártelo. Es muy interesante las respuestas que empiezan a EMERGER de tu interior.

 

 

Finalmente recomendamos leer el artículo Contención educativa desde todos, y en caso de ser posible, realizar el taller "despertando familias".

 

Cualquier comentario, estamos abiertos a poder profundizar.

 

Documento perteneciente a la Red de Educación Evolutiva.
Se autoriza la reproducción, respetando la fuente original:
Irdinave, Educación Evolutiva.
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